Estimados padres:

 

El pasado 29 de septiembre, en Asamblea General, se renovó parte de nuestra Junta de Gobierno. Ese mismo día, en sesión ordinaria de la Junta ya constituida, mis compañeros decidieron que asumiera la Presidencia, por lo que he dejado la Secretaría, cargo que desempeñaba desde el año anterior. He de confesar que cuando comencé a trabajar de vocal en nuestra asociación, hace ahora poco más de dos años, nunca se me había pasado por la cabeza dedicar parte de mi tiempo a ello. Sin embargo asumí desinteresadamente la tarea, en principio seducido por la Dirección del Colegio, y posteriormente por los objetivos comunes que nos unen. Motivo éste último por el que no quiero dejar pasar más tiempo, desde esta nueva responsabilidad, para difundir el objetivo y sentido de nuestra Asociación, que, es menester recordar, debe su nombre al Padre Cueto, Obispo de Canarias durante diecisiete años, y que todavía permanece entre nosotros, en nuestro Colegio, no en vano su último deseo fue ser enterrado a los pies de sus hermanas las Dominicas. 

Por ello creo que nuestros objetivos y fines, recogidos en el artículo 2 de nuestros Estatutos -asesorar a los padres en la educación de sus hijos, facilitando la participación de los mismos en la vida del centro y fomentando los valores solidarios, democráticos y participativos; promover y defender los derechos de los padres dentro de la legislación vigente, y procurar, dentro de nuestra labor de representación, la relación con otros órganos y entidades-, deben ser enmarcados dentro del legado del Padre Cueto, ya que el estudio, la solidaridad, la preocupación por los demás, el amor a la verdad, a la naturaleza y a la cultura, fueron fuente de inspiración de su trabajo, que acometió, siempre que pudo, en equipo. 

Precisamente, como consecuencia de su amor por la Cultura, el Dominico Padre Cueto, convino en Madrid, antes de venir a Las Palmas, con las religiosas de Cristo Rey, que posteriormente, al descubrir el embrujo “Veritas”, cambiaron a Dominicas, la fundación de lo que hoy es nuestro Colegio de San José Dominicas de Las Palmas. Por ello, que la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria reconociera al Padre Cueto como Hijo adoptivo, y que pusiera su nombre a la calle donde está la Clínica y Casa-Asilo San José –por la relación y ayuda entre el Padre Cueto y el Doctor Apolinario, promotor y fundador de la misma-, en Las Canteras, es un hecho histórico y consecuencia lógica que todo el mundo conoce. 

Todos estos principios y valores explican y forman parte del ideario de nuestro Colegio, al que libremente hemos optado para nuestros hijos. Por ello participamos y trabajamos en esta Asociación de Padres y Madres de Alumnos y Alumnas “Padre Cueto” del Colegio de San José, de las Madres Dominicas de Las Palmas; en resumidas cuentas por nuestra familia; por la familia del Padre Cueto y de las Madres Dominicas. En Las Palmas de Gran Canaria, a 24 de noviembre de 2005

 

EL PRESIDENTE

Fdo.: Rodolfo Martín Amador